Miedo a la libertad…miedo a la democracia
Cuando echamos un vistazo al mundo de hoy, a las sociedades, a los gobiernos, a los gobernantes y gobernados, en especial los de América Latina, muchas veces no entendemos las situaciones que vivimos ni el comportamiento de nosotros y el resto de habitantes de un país. En especial, no se entiende como se dan constantemente brotes de gobiernos totalitarios, donde están expuestas las democracias, y cómo los ciudadanos nos "rendimos" ante ello. Sin embargo, las respuestas están en los análisis y estudios al ser humano por parte de investigadores como Erich Fromm que muestra como los seres humanos-unos más otros menos-experimentan el miedo a la libertad.
Fromm expresa que estos problemas comenzaron en el Renacimiento, cuando comienza el individualismo moderno, y la competencia. El investigador dice el individuo se cree dueño de su destino, libre de pensar, sentir y obrar, pero realmente está sujeto a presiones externas e internas, y que el individuo moderno vive angustiado y necesita la aprobación constante, sintiéndose cada vez más desamparado e inseguro, lo cual lo hace vulnerable, dispuesto a someterse a aquellas autoridades que le ofrecen seguridad y lo alivian de la duda.
Bien dijo John Dewey que "la amenaza más seria para nuestra democracia no es la existencia de los estados totalitarios extranjeros, la existencia en nuestras propias actitudes personales y en nuestros propias instituciones". De ahí que el campo de batalla está en nosotros mismos y en nuestras instituciones.
La libertad caracteriza la existencia humana. Pero su significado varía de acuerdo con el grado de autoconciencia del ser humano y su concepción de si mismo como ser separado e independiente.
El ser humano moderno según la tesis expuesta por Fromm y en la que particularmente creo es que éste se ha tornado aislado, inseguro y ello lo ha debilitado, lo ha asustado y por ende ha aceptado la sumisión a nuevos vínculos.
El futuro de la democracia, es solamente posible si ésta llega a constituir una sociedad en la que el individuo, su desarrollo y felicidad constituyan el fin y el propósito de la cultura en la que la vida no necesite justificarse por el éxito o por cualquier otro motivo. Y especialmente, en la que el individuo no sea subordinado ni sea objeto de manipulaciones, ya sea el Estado o la organización económica.
Para Fromm la amenaza contra la libertad es una amenaza contra el pensamiento crítico, contra la dignidad de la persona. Para él- y yo la comparto- el miedo a la libertad está cargado de un resentimiento, de una cobardía y sentimiento de inferioridad que nos empuja a depositar la responsabilidad de nuestro mundo, de nuestro entorno en manos de líderes, o de otros.
También me ha llamado la atención del libro de Fromm, pues considero que tiene mucha razón, y es que cuando hablamos de manera exacerbada del deber, de la conciencia, del patriotismo, sólo son pretextos para justificar, máscaras para ocultar los impulsos destructivos hacia los otros y hacia uno mismo. Para muestra un botón cuando vemos lo que han sido y son los gobiernos donde se exacerba el patriotismo, la justicia, entre otros. Y ese actuar destructivo como lo afirma lo afirma Fromm "es la manera de huir de un insoportable sentimiento de impotencia, el no sentir que puede compararse al otro". De ahí que Freud estableció una relación entre la frustración de vida y los impulsos destructivos. Por lo tanto, cuando se sigue a un líder totalitario o fascista no sólo se debe tomar en cuenta las causas socioeconómicas, sino también ha de ser analizado desde una base psicológica.





lupita v de mosso dijo
Exelente texto; estoy totalmente de acuerdo con lo que el expone, besitos Lupita
8 Octubre 2010 | 09:02 PM