LA SANGRE AYUDA A PENSAR...
Una hipótesis que se abre en el campo de la neurología. De acuerdo con neurofisiólogos del Instituto Mc Goven para la investigación del Cerebro del MIT, la sangre también podría ayudarnos a pensar, y no sólo tendría como función llevar oxígeno a as células.
Brian Christopher Moore, principal autor de ese trabajo científico expresó que creen que la sangre modula la forma en que las neuronas procesan y se pasan la información entre ellas. "Si se confirma esta hipótesis, tendríamos que cambiar lo que sabemos sobre la forma en que funciona el cerebro".
La hipótesis hemo-neural de Moore afirma que cambios específicos y localizados en el flujo sanguíneo son capaces de afectar la actividad de las neuronas cercanas. De esta manera, puede alterarse el modo en que ésats trasmiten sus señales, fenómeno que tiene implicaciones en enfermedades como ALZHEIMER, ESQUIZOFRENIA O LA EPILEPSIA.
Moore agrega que "muchas afecciones neurológicas y psiquiátricas tienen asociadas cambios vasculares. Se suele asumir que estos cambios con consecuencia de los daños neuronales, pero nosotros proponemos que también pueden ser un factor causante del mal. Y eso implicaría tratamientos totalmente nuevos".



